La India es un país de contrastes y hoy lo hemos podido experimentar una vez más. La comodidad de la iglesia y el cariño de los hermanos han sido un bálsamo en esta jornada. Por la mañana, hemos asistido a un seminario de pastores en Chennai, donde Jairo, Eugenio, Laura y el pastor Stephen han compartido de la Palabra. Cuatro sermones en tres horas, con corte de luz incluído.
Después de comer con ellos en la iglesia hemos descubierto la realidad que hay en los alrededores: chabolas, gente estirada, suciedad, niños desnudos, mujeres cocinando en el suelo, hombres duchándose en plena calle, vendedores de frutas. Una bofetada de realidad.
Sin embargo, la tarde nos deparaba una dosis de realidad todavía más cruda. Hemos sentido en nuestras carnes el significado de la expresión “se me parte el alma”. 125 niños y niñas de los slums (zonas de chabolas marginales) nos han recibido con gritos y abrazos al llegar a la iglesia del barrio. Sumándonos al ministerio de los hermanos de la zona de repartir comida entre los pequeños, hemos podido cantar con ellos y explicarles la parábola de la oveja perdida. Es nuestra oración que estos niños lleguen a recibir a Jesús en sus corazones.
El impacto ha sido brutal y millones de preguntas han venido a nuestra mente. Hemos sentido impotencia, frustración, tristeza y rabia al ver la situación de estos niños y niñas, que a pesar de todo, nos han regalado sonrisas, abrazos y momentos únicos. Aún así, nos preocupa lo que les espera fuera de las puertas de esta iglesia, que pisan esporádicamente. Los dioses hinduistas, el hambre, la pobreza extrema, familias desestructuradas y la nula esperanza de un futuro mejor. Literalmente, se nos ha roto algo dentro.
Mañana nos toca madrugar para coger el tren que nos llevará a Thanjavur. Orad para que el Señor nos guarde en el viaje y que el trabajo que realizaremos allí pueda ser de bendición.



Muchas gracias por compartir todo esto... Aún salvando las distancias - pues no lo hemos vivido - se nos rompe el alma con vosotros, y pedimos al mismo Dios.
ResponderEliminarUn abrazo!
Dorcas
damos gracias por vuestra labor que en el Señor no es en vano, cada día seguimos silenciosamente la crónica del día y compartimos vuestro mismo sentimiento... así que ánimo, gracias, que Dios os bendiga y bueno, que venga Su reino, porque en definitiva TODOS necesitamos a Jesús.
ResponderEliminarun fuerte abrazo!!!!
isra & fivi
Animo hermanos, seguimos orando como iglesia por vosotros..no estais solo! Hay un pueblo que os sigue y os apoya con el poder de la oración..Y Dios como siempre al frente de vosotros..Un abrazo. Victoria Pedraja
ResponderEliminarCierto es, que la distancia que nos separa es grande pero nuestro corazón está cerca de vosotros de eso niños y sus familias y como no de la iglesia y los hermanos de allí, que ellos son parte y pertenecen a esa cruda realidad. Estáis haciendo algo muy hermoso con esos niños, algo que a muchos nos hubiera gustado hacer, así que darles cariño por partida doble, el vuestro y el nuestro. Que el Señor os bendiga y os cuide. julia
ResponderEliminarQue cierto es que no sabemos apreciar y valorar la abundancia que tenemos en España cuando la comparamos con la realidad que viven tres cuartas partes del mundo. Estoy seguro que esta experiencia os va a llevar a dar gracias a Dios por el vaso de agua limpia que podemos beber cuando queremos, la comida, la SS, etc...y también estoy seguro que Dios esta obrando en vuestros corazones y ensanchando los mismos.
ResponderEliminarAnimo y muchas bendiciones
Javier y Gema
Más vale tarde que nunca. !Por fin puedo dirigirme a vosotros¡. Sois para nosotros un ejemplo a seguir en nuestra vida cotidiana. Lejos de palabrerias y vanidades sois HACEDORES DE LA PALABRA. Gracias.
ResponderEliminarUn saludo muy especial para los boquerones al natural.
Os tenemos a vosotros y a todos los hermanos hindúes en nuestras oraciones y en nuestros corazones. Ana y José Miguel.